02 abril 2016

Microcréditos

Algunos ayuntamientos han suscrito con CaixaBank un convenio para habilitar líneas financiación para futuros proyectos empresariales, va dirigido especialmente a las pequeñas empresas, esa es la finalidad de los microcréditos.

El alcalde de Madrid y el director de CaixaBank, han firmado un convenio de colaboración para potenciar la creación de múltiples empleos en la ciudad, facilitando a las personas sin recursos económicos, los proyectos empresariales a emprendedores, con la concesión de microcréditos.

Para el Ayuntamiento se trata de un acuerdo genial, ya que se logrará la incentivación para que se creen nuevos puestos de trabajo en la ciudad, por medio de el autoempleo,  a la vez que se consolidan y amplian las empresas pequelas de la ciudad. Según dijo el alcalde todo orgulloso, este fue uno de lo compromisos electorales del equipo de su gobierno.

Se establecerá en primer lugar una línea de financiación de 1 millón de euros, de la que se beneficiarán tanto personas físicas como pequeñas empresas de Huelva, que tengan menos de 10 trabajadores y una facturación al año que sea menor a dos millones de euros. Los emprendedores tendrán la oportunidad de optar a minicréditos que pueden llegar a un importe máximo de 25.000 euros, con un máximo del 97% de la inversión, no serán necesarios ni avales ni garantías. Lo que sí es necesario es que los proyectos cuenten con un plan de empresa y un informe favorable como de que son viables, elaborado por técnicos municipales.

El ayuntamiento onubense por medio de la Concejalía de Empleo, Desarrollo Económico y otros Proyectos, hablará con los emprendedores interesados en montar una empresa las posibles reales de financiación, para hacer crecer así el auto-empleo, al igual que el establecimiento, ampliando y consolidando micro-empresas y negocios de autónomos. 

Desde el Centro de Inserción Socio-laboral de Los Rosales se irán encargando de analizar la viabilidad de los diferentes proyectos y dirigir a las personas asesoradas a MicroBank para que analice y apruebe si se da el caso, las solicitudes de financiación.

Entre las prioridades del Consistorio están las de potenciari las políticas de empleo y auto-empleo, poniendo a disposición del que quiera trabajar un espacio como este centro municipal, enfocado a personas emprendedoras que pueden encontrar aquí información que les sea de utilidad para poder desarrollar una idea de algún negocio. Así se facilitará el acceso a la información, agilizando trámites y evitando desplazamientos.

MicroBank, que es el banco social de CaixaBank, es el único banco de España dedicado a la financiación de proyectos a través de minicréditos, siendo esta entidad financiera pionera en su modelo de negocio y la que más recursos ha destiniado a la financiación de nuevas iniciativas mediante estos créditos destinados a autónomos, pequeñas empresas y emprendedores, así como a pequeños créditos personales y familiares, que tienen como finalidad atender necesidades que permitan superar una dificultad puntual y faciliten el crecimiento empresarial. 

01 marzo 2016

Rouge, la barra de labios de Dior

Esta semana, Madrid y Barcelona celebraron fiestas el mismo día y a la misma hora, con estilos tan distintos como los del Barça y el Real Madrid en el campo de juego, con tanta distancia como la que separa a la capital y el Mediterráneo, al ruido de la fanfarria y al rumor de la discreción, al atractivo del glamour internacional y a la elegancia de la periferia labrada durante siglos de cultura y placeres de la vida.

Dior desembarcó en Madrid para celebrar los 50 años de su legendaria barra de labios, Rouge, y organizó un montaje pleno de grandeur, comparable a la llegada de Napoleón Bonaparte. Monumentos como la Puerta de Alcalá, la plaza de Neptuno o la sede de la Bolsa se tiñeron de rojo, a juego con los labios tentadores de la firma. Una puesta en escena como la que se hizo con la Torre Eiffel, el Obelisco de la Plaza de la Concorde y otros edificios emblemáticos de París, Nueva York y Londres.

Y mientras, en Barcelona, la firma Mango, una de las grandes empresas de moda española que, de verdad, cuenta en el mundo, elegía el Palau de la Música, uno de los más hermosos símbolos del Modernismo de principios del siglo XX, para celebrar el primer desfile de su historia.

Isaac Andik, el discreto y desconocido fundador de la firma, anunció, horas antes, la creación de unos premios de moda a jóvenes diseñadores emergentes, que se convertirán por su dotación, 300.000 euros, en uno de los más importantes del mundo. Antes del desfile, Mayte Martín cambió su habitual repertorio flamenco por unos boleros muy sentidos que emocionaron a Milla Jovovich, la nueva imagen de Mango, una eslava con fuego en el cuerpo.

María García de la Rasilla, Covadonga O'Shea, Purificación García, Eugenia Osborne y las nuevas generaciones de las dinastías Raventós, Puig, Fontcuberta o Figueroa, apellidos antiguos con imagen del siglo XXI, ocuparon los mismos palcos y butacas del Palau desde los que tantas veces se han escuchado a los más grandes de la ópera. La fiesta se cerró sin algarabías, con un cóctel de productos catalanes, exquisitos y de calidad.

En Madrid, mientras tanto, Dior ocupó otro templo, el icono del dinero y el poder económico para festejar frivolidades femeninas que llegan de París. La Bolsa se tiñó de rojo para recibir a Monica Bellucci, esta vez simpática y accesible. Y a su medida, un masseratti único, de cuatro puertas, traído expresamente de Milán para dar impresión de poderío y riqueza sin límite.

Ningún chófer profesional quiso ponerse al volante de esa joya, hasta que finalmente un amigo de la casa, apuesto y políglota, se ofreció para llevar al bólido y a la estrella hasta la alfombra roja, empapada por la lluvia. Por su culpa, la Bellucci no pudo hacer una entrada como la del Festival de Cannes, pero dejó a todo el mundo igualmente fascinado por su belleza.

Tuvo su mérito convertir la Bolsa en un restaurante de lujo. La cocina del edificio es modesta y está lejos del salón del piso alto, pero Caritina Goyanes, encargada del catering, demostró su talento para cocinar y su capacidad para adaptarse a las dificultades. Ha superado la prueba con matrícula de honor; en verano, en Marbella, se rifarán a este nuevo valor de la restauración.

Bellucci, aunque vino a Madrid con su marido Vincent Cassel, se encontró feliz, sentada entre Joaquín Cortés y el actor Edward Norton. Cuentan que luego se fueron todos a descubrir el Madrid la nuit y que, al día siguiente, costó trabajo sacar a la diva del Ritz para volver al rodaje de su película.

Madrid y Barcelona celebran las fiestas a su manera. Afortunadamente. En la pluralidad de esta España diversa, está su mayor encanto.

23 febrero 2016

A los DVDs les quedan 5 años de vida según Bill Gates

El siglo del cine, recién terminado, ha sido engullido por el nuevo siglo del audiovisual, definido por una densa iconosfera que ha hecho realidad el sueño de la civilización de la imagen. Hace medio siglo, el director Alberto Lattuada profetizó que llegaría un día en que las cámaras filmadoras, grandes y pesadas en su tiempo, serían como los bolígrafos que llevaba en su bolsillo. 

Ese día ya llegó, con las cámaras digitales pequeñas, ligeras y versátiles, que permiten practicar una libérrima cine-escritura de bajo coste.

Pero también muchos teléfonos móviles son ya cámaras filmadoras y se comprende que ya no se autorice su entrada en museos, vestuarios, saunas y gimnasios. Por no hablar de las webcams ubicadas en el corazón de las casas, amenazando permanentemente nuestra intimidad, como el ojo del gran hermano orwelliano. En resumen, hoy se capturan imágenes en movimiento con la facilidad con la que se escribe en una hoja de papel y los inventarios de imágenes existentes, que proponían algunos eruditos ilustrados del siglo XVIII, se han hecho ya del todo imposibles.

Esta facilidad en la captación de imágenes tiene su correlato en la facilidad y la ubicuidad de su difusión y reproducción, con las imágenes portátiles del teléfono móvil, del vídeo o del DVD, aunque Bill Gates ha concedido sólo diez años de vida a este soporte digital, que se abandonará, según él, porque los DVD se rayan y se pierden (lo que es cierto).

Estos soportes icónicos ubicuos se nos aparecen hoy como los nietos tecnológicos de las fotos polaroid, que introdujeron a mediados del siglo pasado la fotografía inmediata, sucesora perfeccionada del famoso fotomatón, que industrializó sus tiras verticales de retratos en el ya lejano 1928, pero que siguen todavía en funcionamiento en algunas cabinas de las grandes ciudades.

Ya no sabemos si en el ciberespacio que nos ofrece internet hay más palabras o más imágenes, aunque sospechamos que en «la calle comercial más larga del mundo» (Bill Gates dixit) lo que más abunda son las sex-shops, de manera que la mayor parte de sus imágenes derivan de la bulliciosa productividad de la libido. Sabemos también que al cine porno convencional y profesional le ha salido la competencia del cine porno amateur o doméstico, una extensión narcisista del antiguo cine amateur que se dedicaba a celebrar bautizos, primeras comuniones y viajes turísticos a los trópicos. 

También sabemos que las imágenes de intimidad erótica grabadas por una pareja pueden convertirse en un arma arrojadiza cuando la pareja se rompe y el hombre decide exhibir en internet sus proezas sexuales con su antigua compañera. La audiencia de Lérida sentenció hace algún tiempo que una mujer no podía reclamar contra las imágenes eróticas difundidas gratuitamente por su expareja, si había consentido su grabación. Pero algunos meses después el Tribunal Supremo rectificó este criterio, creando la figura jurídica de la intimidad compartida, una intimidad que pertenecía a dos personas y ambas debían autorizar su publicidad.

Algunos teóricos argumentaban hace años que el videoteléfono no tenía futuro por su elevado coste (argumento superado por la tecnología), por su intrusión brutal en la intimidad ajena o por su excesiva implicación emocional, pero todos los adolescentes de las sociedades desarrolladas han desmentido masiva y clamorosamente aquel diagnóstico.

Ante la actual selva de imágenes, analógicas o digitales, canónicas o heterodoxas, comerciales o gratuitas, masivas o egocéntricas, parece confirmarse que uno de los grandes motores de esta explosión icónica deriva del encuentro de la pulsión narcisista con la pulsión voyeur, que es inherente a la especie humana y que los psicoanalistas identificaron como pulsión escópica. Ya antes que ellos, Epicuro pensaba que la visión era una especie de tacto a distancia. Por eso se dice a veces que mirar a alguien con deseo es desnudarle con la mirada.

Y por lo que atañe al narcisismo, que la publicidad y las industrias del deseo alimentan sin tregua, su plasmación digital en el ciberespacio ha desembocado clamorosamente en forma de los nuevos videoblogs, que halagan el ego y la vanidad de sus autores. En una sociedad en la que la visibilidad se ha convertido en un derecho individual y social (como confirman los reality shows televisivos), la proclama narcisista ha encontrado perfecto acomodo en el ágora universal de internet.

16 febrero 2016

Quién conoce a Hedi Slimane

Como por obra de la mismísima Campanilla, los astros se han dejado ver en el firmamento de la moda esta primavera. 

En su versión más artística, han acentuado el aire dramático de los bailes de salón en los que se han inspirado Viktor & Rolf para sus propuestas.

Se han posado como meteoros monocromáticos en las solapas de los ángeles negros del rock de los 70 de Hedi Slimane. También ha hecho lo propio Women'Secret, que ha vuelto su mirada a los 80 para recordarnos cómo nos conmovió Jennifer Beals a ritmo de coreografía en la película de Adrian Lane Flash Dance. 

Y Biba, la mítica marca de los 60 de reciente reaparición, ha querido elevarlas a las alturas de sus plataformas astronómicas de aire setentero. Incluso han hecho brillar aún más el encanto imaginativo de aire folk de Anna Sui vistiéndose de strass. Protagonistas indiscutibles allá donde vayan, han volado por todas estas tendencias para demostrar que, a la hora de dejar un rastro luminoso como si el de un cometa se tratase, los ingredientes mágicos son descaro, ritmo y polvo de estrellas.

Borsalinos, corbatas y gemelos están de moda. Mujeres como Diane Keaton llevan años utilizándolos para simbolizar la independencia y fortaleza femeninas. Folli Follie ha creado este elegante cronómetro de la línea Trendy, en acero y correa de poliuretano térmico, para dar personalidad a cualquier básico de armario. Su precio es de 220 euros. Todo un ejercicio

Milla Jovovich, actriz y modelo aficionada al estilo vintage, y su socia Carmen Hawk han diseñado la colección Jovovich & Hawk para Mango, de edición limitada. Minivestidos de líneas muy definidas, típicos de los 60, conviven con otros más románticos de corte imperio y estampados delicados. Una opción más que interesante para disfrutar del retro sin tener que ir de mercadillos.

09 febrero 2016

José Coronado tiene problemas de estreñimiento

Toda la vida me he preguntado si las famosas que anuncian productos los usan realmente en su vida privada. O sea, si Isabella Rossellini, que tantos y tantos años fue imagen de Lancôme, tiene esa piel tan estupenda porque utiliza las cremas de esa marca o porque compra los tratamientos de la competencia... Yo siempre pensé que la estrategia de sustituirla por vieja era un error, una paradoja. 

¿Cómo puede una marca echar por vieja a su modelo de cabecera si precisamente lo que propugna esa empresa es que si usas sus cremas no se va a notar (por fuera) que envejeces? La publicidad buena sería mantener a la misma modelo, con idéntico aspecto, desde los 15 años a los 80. Pero en fin, ése es otro tema.

Lo que hoy nos interesa es responder a una pregunta fundamental para la vida moderna: ¿las famosas que anuncian, patrocinan o aseguran que hacen ellas mismas determinados productos, los usan o sólo ponen el nombre? ¿Es verdad que José Coronado tiene problemas de estreñimiento y los soluciona con los yogures? ¿Realmente Pelé era impotente? ¿Concha Velasco tiene pérdidas de orina? ¿O todo es un rollo patatero? Esto viene a cuento porque ahora las cadenas de moda para la inmensa minoría, es decir, Mango (ver direcciones de tiendas en y H&M se han lanzado a contratar a famosas que no se limitan a poner el palmito, sino que aseguran que diseñan ellas mismas con sus propias cabezas colecciones enteras.

La pionera fue H&M, que siempre ha sido mi cadena de fast fashion favorita (junto a la Top Shop de Londres) y la más moderna. Empezó encargando colecciones a diseñadores, pero ahora se ha dado cuenta de que Madonna es un filón y dice (yo no lo dudo, faltaría más) que la propia Madonna ha diseñado esos casquetes de los años 40, los vestidos de fiesta, las blusas y todo lo demás. Una ropa que ella se pone continuamente. Ya: la pobre Donatella (Versace) debe estar destrozada. Su mejor clienta la ha dejado por H&M y ahora en los Oscar, cuando le digan lo primerito de todo en la alfombra roja «¡me encanta tu traje! 

¿De quién es?», como si fuera superespontáneo y no se lo hubieran preguntado (por exigencias de los contratos de las casas de moda) a las 50 invitadas anteriores, Madonna dira: «De H&M, una ganga, me ha costado 59 euros». ¡Ja! Exactamente igual que Milla Jovovich y Carmen Hawk (en este caso parece que sí se han tomado más en serio lo de crear una línea de ropa), que han hecho una colección para Mango, digna de Barbarella.

02 febrero 2016

Sharon Stone una diva en la Casa Blanca

Entre el reino de las ideas y el imperio de la imagen, ¿con cuál se queda? ¿Preferiría usted que el próximo presidente de Estados Unidos fuera un renombrado filósofo o una glamourosa estrella de Hollywood? ¿Votaría a Bernard-Henri Lévy for president? ¿O se decantaría mejor por colocar al frente de la Casa Blanca a una diva como Sharon Stone? ¿Cuál de los dos candidatos le inspira más confianza, le transmite mayor seguridad, le resulta más convincente? Juzgue la campaña electoral de cada uno y decida.

Es el perverso juego que propone Francesco Vezzoli. Este controvertido artista italiano de 35 años presentará en la próxima Bienal de Venecia (que se inaugura el día 10 de junio) un proyecto, Democrazy, en el que analiza las estrategias de manipulación de masas y el oscuro universo de la comunicación política. Un trabajo que, con el ojo puesto en las elecciones presidenciales norteamericanas de 2008, se concreta en un vídeo que muestra las ficticias campañas electorales de dos hipotéticos candidatos a llevar las riendas del país más poderoso del mundo: Patrick Hill (encarnado por el filosofo francés Bernard-Henri Lévy) y Patrice Hill (a quien da vida la actriz Sharon Stone).

Ya en sus anteriores trabajos, en los que también analizaba los medios de comunicación centrándose en el mundo del cine y la televisión, Vezzoli había contado con la colaboración de personajes del calibre de Catherine Deneuve, Jeanne Moreau, Helen Mirren, Gore Vidal, Marianne Faithfull, Courtney Love o Milla Jovovich.Pero, esta vez, el artista italiano ha ido aún más allá: no sólo ha conseguido involucrar en su nueva obra al reputado pensador galo y a la actriz con el cruce de piernas más famoso del mundo, que se han prestado a meterse en la piel de los dos imaginarios candidatos presidenciales. Además, ha contado nada menos que con la colaboración de Mark McKinnon, el que fuera asesor electoral de George W. Bush durante la campaña de 2004, y de Jim Mulhall, miembro del equipo creativo de Bill Clinton en 1996. Cada uno de estos cerebros electorales ha diseñado, como si en verdad estuviera en juego la Casa Blanca, la campaña de estos dos candidatos ficticios.

«Bueno, no tan ficticios. Para mí, es más surrealista que Arnold Schwarzenegger sea gobernador de California que Sharon Stone pueda ser presidenta», se apresura a subrayar Vezzoli a YO DONA, mientras da un largo y pausado sorbo a su zumo de naranja. «No quería a dos políticos para protagonizar este vídeo, sino a dos figuras opuestas. Y qué hay más opuesto que una estrella de Hollywood que encarna el ideal de ficción y un filósofo que encarna el ideal de verdad. Sharon Stone es el prototipo perfecto del divismo, mientras que Bernard-Henri Lévy encarna el símbolo perfecto de la filosofía. Los dos han entendido el juego que les he propuesto y han aceptado participar», añade, asegurando que no le resultó difícil convencer a ambos de colaborar en este proyecto.

Pero, aparte de la dicotomía hombre-mujer, actriz-filósofo, ficción-realidad, la obra de Vezzoli tiene muchas más capas de lectura: «Bernard-Henri Lévy es francés y Sharon Stone, norteamericana. Ambos países, a pesar de que comparten los mismos colores en sus banderas, mantienen desde hace tiempo una relación conflictiva, como se vio no hace mucho, cuando Chirac se enfrentó a Bush a propósito de la intervención militar estadounidense en Irak. Y en ambas naciones una mujer ha sido o va a ser candidata a presidenta», explica el artista, que admite ser hijo ideológico de la izquierda y que, con esta obra, lanza una dentellada feroz contra el sistema mediático y la maquinaria electoral que operan en EEUU y en tantas democracias.

Vezzoli se muestra incapaz de decidirse entre sus dos falsas criaturas políticas. «Me gustan tanto los dos Son perfectos», sentencia. «Pero, si realmente se presentaran a las elecciones, creo que ganaría la imagen, que vencería Sharon Stone. Aunque yo personalmente creo que votaría al hombre de las ideas», confiesa.Y de la ficción, a la realidad: «Yo pienso que las próximas elecciones presidenciales norteamericanas las ganará Hillary Clinton. Y te explico por qué: porque el mundo adora a las familias reales.Es una necesidad que está presente en la mitología y de la que se nutren los medios de comunicación. ¿Qué harían algunas revistas sin ellas? Los Bush son una familia real que, entre padre e hijo, ha dominado la política de Estados Unidos durante 12 años. Y los Clinton son otra estirpe real que, sin embargo, sólo ha reinado durante ocho años, así que para compensar las cosas tiene que volver al poder. Y a eso se añade que Hillary Clinton es una mujer, algo que juega claramente a su favor, porque da más juego mediático una reina que un rey».

La obra de Vezzoli conlleva una enorme carga política, aunque algunos sectores de la izquierda italiana le critiquen su fascinación por los medios de comunicación de masas. «En mi trabajo artístico utilizo el mismo lenguaje que los políticos. Creo que, a estas alturas, el arte político debe ir más allá de pintar bigotes a una foto de Bush.»

Traje oscuro, camisa blanca, corbata roja y, detrás, la silueta de la bandera de EEUU. Una biblioteca, una mesa de despacho con la cubierta de piel. Es la imagen del poder. Sentado delante de una cámara, el candidato repite un discurso cargado de contenidos perfectamente analizados y ordenados para que lleguen de forma adecuada y certera a un pueblo en elecciones. La pena de muerte, Guantánamo, la sanidad pública... Es una pequeña escena de una campaña electoral. De una campaña electoral simulada, falsa, en este caso. Es, en definitiva, una parodia del poder. «Sí, sin duda, pero, como siempre, la parodia y la ironía dicen la verdad, no se oponen a ella. Es, quizá, un camino hacia la verdad.» El filósofo francés Bernard-Henri Lévy (Beni-Saf, Argelia, 1948) aceptó sin dudarlo la propuesta de Vezzoli, un maestro del videoarte.«Conocía su trabajo, me interesaba y considero que es el mejor.No hay dos como él en el mundo. Había visto su Trailer para un remake del Calígula de Gore Vidal y el resto de su obra.» Se comprometió, sí, pero bajo una condición: interpretar al candidato demócrata. Con una sonrisa cargada de ironía, explica por qué la posibilidad de meterse en la piel de un republicano le repelía: «No soy tan buen actor».

El vídeo de Vezzoli recoge dos anuncios electorales de los dos grandes partidos norteamericanos, con sus mensajes de seducción.Para prepararlo, Lévy trabajó con auténticos profesionales de la política. Y su experiencia como candidato coincidió con la vibrante campaña electoral francesa, en la que el filósofo tuvo un contacto especial con la aspirante socialista, Ségolène Royal.La comparación de su propia experiencia con la de su amiga le ha hecho cambiar su idea sobre el poder. «No sé, realmente, cuál es la intención de Vezzoli. Para mí, se trataba de poner en evidencia la importancia de la retórica política, de la seducción. La política es un arte, en el sentido en el que hablaba Maquiavelo. Ars politica, en latín. En cierto modo, se trata de una ironía sobre el poder», apunta sentado en el café del Hotel Claridge de Londres.

Sumergido en su papel, Lévy se encontró con un pequeño conflicto: el discurso que le había preparado su equipo asesor no encajaba en sus esquemas. ¿Por qué? «Hablaba sobre todo de Irán.» Lo rechazó, lo reescribió entero. ¿Por qué?, hay que insistir. «No estaba de acuerdo con lo que se decía, no eran mis palabras, no me sentía cómodo», responde. Finalmente, creó el suyo propio. «Cada cosa que digo, cada frase, es mía... Finalmente, ellos aceptaron lo que yo escribí con mis propias ideas, con mi propio programa [electoral] simulado.»

Es fácil, desde los prejuicios, pensar en que un hombre-filósofo-actor que representa el papel de un político ante la cámara sólo está preocupado de controlar el medio y de convencer con la imagen.Al final, a veces, el contenido, pensamos, está supeditado al éxito de la transmisión de una idea, de un titular.

«Lo más importante para mí, por supuesto, es el mensaje. Las ideas, sin duda. Pero ahora me he dado cuenta de que los medios y la retórica son también importantes. Esto ha sido muy interesante para mí, porque, al tiempo que estábamos grabando, veía la campaña francesa como espectador, pero también desde otro punto de vista, ya que de vez en cuando me reunía con Ségolène Royal. Fue interesante comparar la campaña de verdad de Royal con la simulada que hice yo.»

Ella perdió en su lucha por convertirse en presidenta de la República.El análisis de Lévy es rotundo. Más aún tras su propia experiencia.«Su programa era bueno y sus ideas también, pero ella quizá no estaba lo suficientemente preparada en la forma, en la retórica, para hacer llegar el mensaje», dice. «He descubierto cuán importante es este elemento en la política.»

Suena triste que, al final, sea más importante cómo llega el mensaje que el mensaje en sí mismo. «Estaría triste si fuera así, pero creo que es una parte más de la política. La seducción, la persuasión no son sólo otra parte, son un hecho. No puedes hacer llegar una idea, desarrollarla, sin la seducción. Quizá en Estados Unidos el medio es más importante que el mensaje, que el contenido..., pero no estoy seguro de ello.» Durante algunos segundos, Lévy se mueve en un discurso cargado de dudas, para concluir de forma rotunda: «He aprendido que la forma no es más importante que el contenido. No es verdad. No es cierto que el medio sea más importante que el mensaje. Por eso reescribí el texto que los consejeros me habían preparado».

Lévy no ha visto el resultado de la obra de Vezzoli. Ni siquiera lo que ha hecho la candidata republicana, interpretada por Sharon Stone. Cada uno ha trabajado por su cuenta y no ha tenido contacto con el otro. De nuevo, al aparecer en el debate una mujer candidata, la referencia a la aspirante socialista al Elíseo es inevitable.¿Acaso Royal jugó, además, contra la aversión del pueblo hacia la idea de que sea una mujer quien lo gobierne? 

¿Qué pasará con Hillary Clinton en EEUU? «Muchos países están preparados. Inglaterra, Chile, Alemania. Es un hecho. Pero Francia no, y esa es una de las razones por las que no ganó Royal, hay una resistencia real.Quizá en Estados Unidos estén más preparados que en Francia, pero Hillary tendrá algunos problemas...», reflexiona Lévy. No es un capricho su análisis. Plantea tres razones que, a su juicio, se presentan como claras dificultades en el camino de la senadora hacia la Casa Blanca. «Porque es mujer, porque es una Clinton y porque su vida privada se ha expuesto demasiado en el escenario» público estadounidense.

De su fascinante experiencia -el trabajo apenas duró un día, pero fue tal el mundo de realidad que se creó a su alrededor que, al final, se convirtió en un candidato prácticamente auténtico- saca conclusiones rotundas: primero, que cree más en los políticos; segundo, que es imposible «crear un candidato» de la nada, y tercero, que entiende más cosas porque las ha visto, porque ha estado en la trastienda de un mundo que hasta ahora prácticamente veía desde un solo ángulo.

Un político no es un envase lleno de efervescencias que surgen en los momentos adecuados. Se requiere, dice, una inmensa formación intelectual, personal, incluso una fortaleza física brutal para aguantar los intensos procesos de campañas electorales a los que son sometidos por su círculo más íntimo.

La experiencia de preparar, reescribir un discurso, de conocer a esos consejeros, de sentarse delante de una cámara y de meterse en el papel de un candidato a la Casa Blanca lo ha convertido, si acaso, en un actor parodiando a un político y a la política, pero le ha servido de lección. «No podría ser candidato. Es una de las cosas que me ha enseñado este trabajo.» Habla entonces de la necesidad de un especial poder de seducción que admite que él tiene en algunos sentidos, pero no en todos los que serían necesarios para saltar a la vida política. «Bueno, hay casos de escritores que lo han hecho. Pocos.» Cita al socialista francés Léon Blum. «No, jamás, nunca podría ser ni sería político», sentencia.«Se necesita algo más que el poder de la seducción intelectual.»

26 enero 2016

Milla Jovovich la actriz con los ojos más bonitos

Sólo hay un rasgo que identifica a Alice -la fibrosa y letal protagonista de la sanguinolenta trilogía Resident Evil, cuya tercera entrega, Extinción, se estrena en breve en España- con esta Milla Jovovich (Kiev, 1975) embarazada que entra por la puerta balanceándose, como una plácida y satisfecha mamá pata: los ojos azules. A la luz de la tarde soleada en Los Ángeles, son igual de deslumbrantes que en la pantalla.

El impacto se torna en normalidad cuando Milla se quita los zapatos, levanta con sus manos una pierna tras otra para colocar encima del sofá unos tobillos increíblemente hinchados. Tras suspirar de puro gusto, la bella y talentosa actriz, modelo, cantante y diseñadora deja caer su mano sobre un trozo de tarta y se lo mete sin más ceremonia en la boca.«He engordado 30 kilos y aún me quedan algunas semanas.» Definitivamente, el embarazo iguala a todas.

Los personajes que interpretas en tus cintas de acción te han valido en EEUU el sobrenombre de indiscutible reina pateadora, que no teme darle a los hombres su merecido. ¿Es un estilo de vida que recomiendes a las mujeres?

¡Ja, ja, ja! No, no Lo que me encanta es que las chicas comprendan que pueden conseguir lo que se propongan.Me parece muy bonito y liberador que vean a otras mujeres en situaciones en las que no se dejan aplastar y consiguen sus objetivos.¡Por fin tenemos superheroínas! El género de acción ha sido, durante mucho tiempo, un territorio exclusivamente masculino, y me encanta que ahora haya filmes donde podamos luchar y ser fuertes. Prefiero ver a una chica que utiliza su cuerpo para pegarse que a un señor con músculos y ametralladora.

Alguna vez has comentado que quieres enseñar a tu hija, cuando crezca, yoga y artes marciales. ¿Sigues pensándolo?

¡Desde luego! El ejercicio físico es muy bueno en general, pero el yoga y las artes marciales constituyen, además, disciplinas mentales. Ambas te dan gran serenidad y un claro sentido de tu lugar en el mundo. Yo empecé a practicarlas cuando rodábamos El quinto elemento (Luc Besson, 1997), y jamás las he dejado.

La trilogía Resident Evil presenta de forma maniquea la eterna lucha entre el bien y el mal. ¿Crees que en la vida real los dos extremos se muestran con tanta nitidez?

Precisamente, lo que convierte al mal en algo tan insidioso es que casi nunca lo ves venir. Por ejemplo, hace 150 años los caballos hacían sus necesidades en la calle, los productos químicos corrían libremente por los ríos y el humo de las fábricas era omnipresente; había suciedad y mal olor en todas partes. Ahora, todo parece muy limpio y creemos que hemos solucionado el problema, pero estamos viviendo en una burbuja. Como el mal no está a la vista, el Gobierno puede negar la existencia del cambio climático y no hacer nada por solucionarlo.

¿Es verdad que eres una defensora apasionada de los parques nacionales africanos?

Sí. Siempre he sentido un gran amor por los animales y la naturaleza.Comprendo, por supuesto, que la civilización avanza y que la gente de los países en vías de desarrollo necesita casas y recursos naturales. Pero cuanta más tierra se cultiva, más se deteriora el entorno, y no puedes evitar preguntarte qué va a quedar en pie dentro de 20 o 30 años. Por eso, sería maravilloso que pudiéramos ayudar a la gente de África a vivir mejor sin tener que destrozar el medio ambiente y matar a sus animales. Apoyo a diversas organizaciones que construyen colegios y hospitales en ese continente, y quiero ir con mi hija en cuanto sea posible, para enseñarle las cosas por las que luchamos. Te has creado la reputación de ser una persona que asume grandes riesgos en su vida. ¿Qué les dirías a quienes son excesivamente prudentes?

El riesgo es una de las facetas más importantes del cambio, el progreso y la evolución. Para que la vida continúe, todo organismo vivo tiene que aceptar la posibilidad del peligro en vez de estancarse.Ya sé que da vértigo, pero intentar ir más allá de lo que consideramos seguro es una de las cosas que nos hace humanos. Piensa, por ejemplo, en la llegada del hombre a la Luna Yo siempre me he sentido inspirada por los actos que desafían nuestros límites.Por eso, cada uno, dentro de nuestro campo y posibilidades, debemos esforzarnos en llegar lo más lejos. Claro que, en ocasiones, esta actitud incomoda a la gente de tu alrededor. Aun así, merece la pena.

Y esa actitud ante la vida, ¿ha sido recompensada o te ha supuesto también grandes disgustos?

Me ha abierto muchas puertas y oportunidades. He tenido éxito en campos muy diversos, precisamente porque no me asusta hacer cosas nuevas. Pero es cierto que, a veces, he llegado demasiado lejos, he hecho daño a algunas personas y, sobre todo, me he lastimado a mí misma, a consecuencia de tomar decisiones estúpidas.Sin embargo, cuando uno asume un riesgo, también debe aceptar las consecuencias.

Cuando se juega en tantos campos y tan diferentes como tú -el cine, la moda, la música-, ¿es difícil mantenerse en primera línea en todos ellos?

Yo no siento que esté compitiendo con nadie. Hago las cosas que me gustan, con la esperanza de que también les interesen a otras personas. No siempre es así, claro. Por ejemplo, con mi línea de moda Jovovich-Hawk, hay quien puede pensar que apostar por los diseños vintage resulta muy poco actual. Yo procuro enfrentarme con honestidad a mis proyectos, y creo que eso se pone de manifiesto en las cosas que hago; es, de hecho, la razón de mi éxito. En el momento en que te traicionas, la gente se confunde.

El lema de tu línea de ropa es Si estás contenta, siéntete guapa.Si no estás contenta, siéntete guapa. ¿De verdad piensas que la moda tiene un efecto tan grande en la existencia de las mujeres? ¿No crees que actúa más bien a la manera de un placebo?

Lo interesante de ese tipo de sustancias es que, si crees en ellas, funcionan. La imaginación y el poder de las creencias son las fuerzas más poderosas en la vida de la gente. Yo pienso que es importante sentirse contenta consigo misma, y para eso es necesario que a una le guste lo que ve en el espejo. Hay mujeres que tratan de esconderse tras sus ropas. Pero, si se visten bien y hacen un esfuerzo por arreglarse, su humor cambia de la noche a la mañana. Puede parecer superficial. Sin embargo, lo superficial también influye en nuestras vidas. Las mujeres tienen el poder de convertirse en lo que quieran, y la ropa constituye un gran instrumento para ese fin.

¿Qué dirías a las mujeres que se sienten agobiadas por esa belleza inalcanzable que las actrices y las modelos muestran en los medios de comunicación?

Que nunca hay que creérselo. Es todo un truco, un efecto. No existe nadie tan perfecto. Ni siquiera las modelos están a la altura de su propia imagen. Quien intente ser como ellas, fallará estrepitosamente. Lo importante es trabajar con lo que cada uno tiene. Si se estudia mucho, se hace deporte, se ayuda a los demás, se come bien , se crecerá como persona y se estará orgulloso de sí mismo. La belleza de las modelos es como un cuento de hadas.Te lo pasas muy bien mirándolas, en el cine o en las revistas, pero no debes creerte ni una palabra.

¿Cuál es el mejor piropo que has recibido alguna vez y de quién provenía?

De mi hermano pequeño. Me escribió una carta diciéndome que soy muy buena hermana, que se siente muy inspirado por mí y que, cuando sea mayor, quiere ayudarme a cuidar de nuestra familia.Lloré como una magdalena al leerla. Es lo más maravilloso que nadie me ha dicho jamás.