11 abril 2017

Anne Igartiburu tiene el ojo izquierdo caído

De repente, poco importa la permanencia durante 30 años en un lugar destacado de la televisión, el teatro y el cine. Sólo interesan la Puerta del Sol y un peinado. Este 2013 se ha inaugurado con el protagonismo instalado en la cabeza de Imanol Arias, unos centímetros por encima de la mente que memoriza los guiones de Cuéntame, que hoy a las 22.30 horas estrena su 14ª temporada en TVE. En un receso del rodaje del antepenúltimo capítulo, el actor agarra el teléfono para remontarse al pasado, al de los cruciales primeros 80 de las tramas de la serie, y al de la Nochevieja de 2017, sí, la que en el futuro algunos recordarán como la del peinado de Imanol.

¿Veredicto?
Me vi muy mal. Tengo que aprender mucho. Es muy complicado. El sitio es muy pequeño, con mucho ruido. Hacía un frío terrible en Sol: eso me superó. Creo que estaba helado. Luego está la cosa graciosa de que Anne Igartiburu es muy alta y de que me han puesto tupé y todas las tonterías que se han dicho, aunque yo no tengo Twitter. Las campanadas, como programa, deberían quedarse en los últimos cinco minutos. Al final, primó más el tupé que el mensaje. No repetiría la experiencia, a no ser que fuera absolutamente necesario.

En el debut del leonés en Sol, sus instrucciones para ingerir las uvas y afrontar el nuevo año obnubilaron a la audiencia, que incluso apartó la mirada del brillante vestido rojo de Anne Igartiburu, en la conducción de este especial por octavo año consecutivo. Sirvan como ejemplo estas perlas: «La vida sin compañía no tiene sentido», «La plaza está petada», «Cada vez que La Primera estornuda, España se resfría» y «A la gente de América latina, que cierre las persianas»
Un papel muy activo para una primera intervención...

La cadena necesita que se le apoye. Dije un par de cosas de Vicente Ferrer, aunque sé que no está muy de moda. El peinado se caía por el agua. No es un problema de altura con Anne: la configuración de la mesa se hace para que el personaje de la derecha se pueda mover y el de la izquierda no. Uno no va a triunfar, sino a hacer el trabajo. El agit prop está unido a la pública. Los que han intentado hacer una televisión y no lo han conseguido son los que más se meten. Es una experiencia puntual. Me encantaría recibir el año haciendo teatro. Si estás con Hamlet, dices 'Ser o no ser', cortas, te tomas las uvas y continúas. Eso sí tenía su punto.
Otra movida, la de los 80, resuena en Cuéntame, que arranca con un musical [esta noche].

Los capítulos especiales con esto de la crisis ya no son tan especiales. Antes entrevistábamos a Ramón Tamames, Santiago Carrillo... Ahora tienen un 70% de novedad y el resto es resumen. En este capítulo, hay dos temas importantes: un arranque musical basado en el bar madrileño de la Vía Láctea, del que yo era cliente, y el post de Merche [Ana Duato] tras una enfermedad como el cáncer, cuando se sigue adelante con una peluca horrible.
¿Con qué tabúes se atreve la nueva temporada?
Explicamos el comienzo de cómo se destroza toda una generación a través de la heroína y también la irrupción de otras drogas entre la gente rica. También reflejamos que esa generación tuvo que darse unos cuantos bofetones. Antonio Alcántara, mi personaje, se va a enfrentar a la memoria histórica, casi con sentido del humor, y a la aceptación de su pasado, a través del regreso de algún modo de don Pablo [el empresario franquista encarnado por Pepe Sancho]. Recuerdo a mi aita [padre], que nunca renegó del jefe cabrón que tenía, porque le enseñó a ser todo. Ahora no tenemos aprecio por los jefes, porque no duramos en los trabajos.
Cuéntame sí dura: ha continuado pese a los recortes de la TV pública y el consiguiente frenazo a la remesa de nueva ficción.

Yo no he tenido sensación de peligro, pero el productor [Miguel Ángel Bernardeau] ha asumido riesgos y ha sido valiente.
¿Cuánto queda por contar?
O Cuéntame es una enciclopedia sentimental de ciertos años o se convierte en un éxito como telenovela, algo que no es nuestro propósito. Los actores fijos anhelamos hacer otras cosas e incluso descansar. Yo termino contrato este año y no hay nada nuevo, pero he terminado contrato otras veces... El personaje no acaba esta temporada.

Al margen de las campanadas, TVE acaba el año como tercera cadena. Pierde el liderato en favor de Telecinco y ha sido superada también por Antena 3. ¿Qué ve en las audiencias Imanol Arias?
Hay varios problemas: el retraso de las emisiones para que no computaran como gastos. Luego hemos disfrutado de los JJOO, que son 70 millones de euros que no hay quien los recupere. Los Juegos son unos apestados. No hay quien recupere esa inversión. También se puede decir que los telediarios han perdido mucha audiencia. Yo no soy responsable, pero cuando tienes buena audiencia, y sobre todo si has ganado unas elecciones con ellos en emisión, no los tocaría.
«El peinado se caía por el agua. No es un problema de altura con Anne»
«Termino contrato este año, pero mi personaje no acaba esta temporada»
«En estos capítulos explicamos cómo se destroza toda una generación»

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