06 junio 2017

Las puticrías obsesionadas con Justin Bieber

El año no ha comenzado con buen pie para los vilipendiados cazadores de celebrities. Uno de ellos, un paparazzo aficionado de Nuevo México, falleció el martes en su intento de persecución de Justin Bieber, o, al menos, de su Ferrari blanco. Chris Guerra, como ha sido identificado por la web TMZ, fue atropellado al cruzar una calle tras haber fotografiado al que creía era el cantante canadiense. Al final, se confirmó que Bieber ni siquiera estaba en el vehículo, que conducía un amigo suyo.

Según el relato del sargento de la policía de Los Ángeles, Rudy López, el hombre al volante del deportivo recibió el alto de una patrulla policial tras haberse saltado un señal de Stop. Fue un momento que aprovechó el fotógrafo para cruzar la calle y tomar fotos de una escena que podría haber valido millones para las revistas del corazón.

La policía le pidió en reiteradas ocasiones que volviera a su coche y al cruzar la calle una mujer lo atropelló con su vehículo. Poco tiempo más tarde, el fotógrafo fue declarado muerto en el hospital Ronald Reagan UCLA. Por suerte para la conductora implicada en el suceso de forma accidental, no se presentarán cargos contra ella. La señora explicó que había salido a comprar leche con sus dos nietos.

Bieber, por su parte, no tardó en reaccionar a la noticia. «Aunque no estaba presente ni directamente involucrado en este trágico accidente, mis pensamientos y mis oraciones están con la familia de la víctima», dijo el cantante de 18 años a través de un comunicado. «Confío en que esta tragedia desemboque en la legislación apropiada y en los pasos que sean necesarios para proteger las vidas y la seguridad de los famosos, los oficiales de policía y de los propios fotógrafos».

La advertencia no es la primera por parte de la rutilante estrella del pop. El pasado mes de julio, otro incidente similar afectó al cantante canadiense, el segundo mayor fenómeno de masas en Twitter tras la omnipresente Lady Gaga.

Esta vez el de Ontario sí iba al volante de su deportivo blanco, circulando de forma agresiva por la autopista que conecta Hollywood con el centro de Los Ángeles y seguido por varios coches con paparazzi dentro.

La casualidad quiso que se cruzara con el coche de un concejal de Los Ángeles, Dennis Zine. De acuerdo a su versión, Bieber debió haber sido arrestado ese día de verano por su forma temeraria de conducir por las calles de la ciudad a bordo de su ostentoso vehículo.

«Venía por detrás de mi, realizando abruptos cambios de carril, sin señalizar y cruzándose delante de otros coches. Según lo estaba viendo, estaba anticipando un accidente», explicó Zine a la cadena ABC. «Fue un caos, demostrando una total desconsideración con el resto de los conductores».

Bieber ya es célebre entre los paparazzi por su forma de conducir, que podría tener mucho que ver con el hecho de que esas persecuciones se han convertido en una constante en Los Ángeles. Tanto que una ley estuvo a punto de ser aprobada tras el caso de Paul Raef, un fotógrafo que recibió una cuantiosa multa de tráfico por exceso de velocidad en su intento de alcanzar al intérprete de Believe.

Sin embargo, un juez californiano la declaró anticonstitucional por violar los derechos de otros fotógrafos que indirectamente trabajen con famosos. Aún gozarán de libertad para seguir protagonizando sus ruidosas cacerías.

Además de las constantes persecuciones de fotógrafos, Bieber también ha sido víctima de otra clase de acoso. Hace solo unas semanas, la policía arrestó al joven de 12 años que había estado denunciando robos falsos en casa del cantante, lo que solo en desplazamientos de agentes hasta la escena del supuesto crimen supuso un gasto de varios miles de dólares. Además de Bieber, el joven detenido denunció escenas ficticias con Ashton Kutcher y otros famosos como protagonistas. También le han salido supuestos hijos al canadiense con seguidoras que terminaron por admitir su mentira.

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